Ya es posible dormir dentro de una escultura

No nos referimos a nuestros colchones. Si lo hiciéramos, este post se titularía “Dormir sobre un monumento”! (Sí, así de alta anda la moral por Spaldin! Ya nos perdonaréis).

Volviendo al tema, con el título nos referimos a que ya se puede dormir (literalmente), en una escultura. Un proyecto artístico – turístico que se estrenó en Guimarães 2012 – Capital Europea de la Cultura. “Shelter”, que es como se titula la obra habitable de Gabriela Gomes, es un verdadero alojamiento turístico completamente equipado con dormitorio doble, salón y cuarto de baño con ducha. 

Podéis encontrar información más detallada sobre esta escultura en este estupendo post de Luis J. Santos en la web portuguesa “FugasNoticias”.

Nosotros, que trabajamos a diario sobre la experiencia del sueño y sus repercusiones en nuestro organismo, también debemos tener muy en cuenta los entornos. Características climáticas y niveles de humedad en según qué zonas geográficas, salubridad de los espacios de descanso… Todo ello es importante tenerlo en cuenta para crear productos que sean realmente útiles para las personas que los van a utilizar, según las necesidades que plantean. Pero más allá de estudios, estadísticas y toda esa parte más “densa” de nuestro trabajo,… también nos interesa el diseño de los objetos y materiales que rodean a nuestros equipos de descanso una vez se encuentran en sus destinos, y que los complementarán de alguna manera. Cabezales, ropa de cama… la decoración completa de un dormitorio. En ocasiones nos horrorizamos un poco cuando vemos por ejemplo, que se ponen de moda ciertos tejidos para la confección de fundas de almohadas o cubre camas. Cuidamos tanto los detalles, los propios tejidos con los que fabricamos nuestros productos, que luego nos cuesta un poco aceptar que vayan a ir “re-enfundados” en materiales sintéticos o parecidos. La verdad es que eso nos da un poquito de rabia, pero así son las modas!

En el caso de la escultura, nos preguntamos cómo debe ser dormir allí dentro. Pero sabiendo que comprobarlo cuesta 45€ por noche, no descartamos probarlo algún día!