Ronquidos, una pesadilla para todos

Los ronquidos, las apneas… son una pesadilla para todos. Parece mentira que una persona sea capaz de hacer tanto ruido al respirar ¿verdad?. Y de noche, cualquier sonido se nota mucho más y los ronquidos suelen parecer ensordecedores.

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Los ronquidos, las apneas… son una pesadilla para todos.

Parece mentira que una persona sea capaz de hacer tanto ruido al respirar ¿verdad?. Y de noche, cualquier sonido se nota mucho más y los ronquidos suelen parecer ensordecedores. Para los que conviven con los afectados es terrible. No quieres abandonar a tu pareja, no quieres dormir sin él, pero las noches sin pegar ojo pasan factura e incluso cuando consigues dormir por puro agotamiento, no descansas lo suficiente.

Para los vecinos, con esta manía de construir los edificios con paredes de papel, la cosa no difiere mucho. Y ocurre que la privación del sueño tiene un síntoma asociado que se manifiesta casi automáticamente. El mal humor.

Intentas controlarte todo lo posible, pero es como si un alter ego asesino, te poseyera ¿verdad?. No es que seas agresivo, ni que tengas mal carácter, nada de eso. El descanso es tan importante para el cuerpo, que éste te obliga a reaccionar así cuando te lo quitan. Con enfado.

Una señora nos comentaba hace poco que no sabía qué era peor. Si cuando su marido roncaba o cuando sufría apneas. Porque en ninguno de los dos casos podía pegar ojo. Con los ronquidos lo pasaba mal, pero se angustiaba muchísimo viendo que su marido dejaba de respirar.

La gran mayoría de las personas que roncan, son conscientes del problema que provocan y de las reacciones de los demás. Y suelen sentirse fatal por ello, cosa que empeora su situación, además de los problemas de salud que los ronquidos y las apneas ya les acarrean. Ellos, aunque los veas dormir, tampoco están descansando.

En muchos casos, se avergüenzan y para ellos, cosas tan habituales como viajes, son auténticas torturas. No quieren dormirse para no provocar un motín en el avión, pero son personas que, como os decíamos, no descansan bien y suele costarles mucho mantenerse despiertos. Ir de camping o a hoteles, o tener a amigos pasando la noche en casa, los incomoda mucho. Otra cosa es que nuestra cultura nos haya acostumbrado a tratar este tema con sorna, pero eso no significa que no sufran.

Sólo los médicos pueden ayudar en estos casos, pero la comprensión de las personas que están alrededor de los afectados, es fundamental. Tratar el problema y hablar de él sin reproches del tipo “Es que no me dejas dormir!”, ayuda mucho. La intención de los afectados no es privarnos del sueño a los demás.

Nos ha llamado la atención estos días la última campaña de la Fondation Sommeil, que plasma perfectamente el problema.

Campaña de la Fundación Sommeil
Campaña de la Fundación Sommeil

 

Campaña de la Fundación Sommeil
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